NUESTRA
Historia

desde 1944

La Cooperativa Agraria y Ganadera San Isidro (CASI) fue fundada en 1944, cuando un grupo de agricultores de la Huerta y Vega de Almería se unieron con el objetivo de comercializar directamente sus productos en el Mercado de abastos de la ciudad.

Los primeros años de CASI estuvieron enfocados a la venta diaria de las hortalizas de sus asociados. Desde sus comienzos tendría una importancia especial la venta de una ingente producción de patata, cultivada en la Vega almeriense durante el invierno. Un producto de una gran calidad que se aprovechaba del clima benigno de la zona y de las manos expertas de los agricultores.

EN LA ACTUALIDAD
Líderes de Europa

La Cooperativa Agrícola y Ganadera San Isidro, ha consolidado su posición en el sector hortofrutícola hasta convertirse en una de las mayores comercializadoras de tomate para consumo en fresco del mundo.

Pero esta hegemonía no se ha conseguido sin esfuerzo. Todos los protagonistas de la actividad de CASI han aportado su experiencia y trabajo para la consecución de una larga lista de objetivos: certificaciones de calidad, presentación del producto, adecuación al cliente, búsqueda de nuevos mercados, fidelización de los antiguos, racionalización de instalaciones, mecanización de los procesos, ampliación de la superficie útil, incremento de plantillas, mejora en variedades resistentes, control integrado y biológico, nuevas prácticas culturales, mejores instalaciones en campo, entre otros muchos que están encaminados a ofrecer siempre el mejor producto posible como corresponde a un gran especialista en tomate como es CASI.

AÑOS 90
El gran despegue

Los noventa fueron también años de crecimiento gracias a un incremento de la producción y una ampliación de las instalaciones de CASI. Para entonces, la subasta ya superaba el millón de kilos al día en plena temporada.

Nuevos envases vinieron a ajustar aún más los esfuerzos en normalización y control de calidad, y la entidad creció no solo en metros edificados sino también en secciones de servicios al socio (asesoramiento técnico, suministros, riegos, ferretería, taller). Un gran paso adelante fue el reconocimiento como Organización de Productores de Frutas y Hortalizas (OPFH) hacia 1992, que ajustó el funcionamiento de la Entidad a los criterios de la Comunidad Europea.

Pero en esta década también aparecieron nuevos retos para fortalecer el liderazgo de CASI en el mercado. La entrada en escena de nuevas zonas de producción de tomate en países terceros o la extensión de serios problemas de virosis obligaron a CASI a readaptarse a las circunstancias incidiendo en la calidad y presentación en el mercado de sus productos y optando por esmeradas prácticas agrícolas, que se tradujeron en nuevos éxitos.

AÑOS 80
La consolidación

Los ochenta supondrían para CASI la definitiva consolidación del sistema de subasta en origen. También sería el de la implantación y perfeccionamiento de un modelo que se convertiría en marca de la casa: la confección y envasado por parte de los socios en sus instalaciones particulares, el transporte también individual y la subasta en las dependencias de la entidad. El tiempo ha demostrado que este modelo genera valor, por la flexibilidad ante situaciones cambiantes y por su adaptación a las características de las explotaciones agrícolas de los socios.

También en estos años hubo que adoptar medidas para ajustarse a las exigencias de un mercado cada vez más competitivo. En este sentido hay que destacar mayores exigencias en la normalización del producto, crecientes controles de calidad y la incorporación de nuevos envases.

Paralelamente, los agricultores socios de CASI también contribuyeron a esta renovación con la introducción de mejoras en los sistemas de cultivo (riego por goteo, invernaderos) y de nuevas variedades de tomate, más resistentes al transporte y más homogéneas en su presentación. Una serie de avances que, en conjunto, permitieron la sinergia entre las actividades de producción y de comercialización hasta consolidar a CASI como una de las mayores subastas de tomate del mundo.

AÑOS 70
La apertura de Europa

En los años setenta la Entidad protagonizó interesantes acontecimientos como son las constantes gestiones en pro de la exportación de tomate al resto de Europa:

Acuerdos para participación en la Empresa Nacional MERCOSA para ordenar la actividad de las Alhóndigas, estudios de viabilidad de asociaciones a través de la Unión Nacional de Cooperativas para exportación de tomate, obtención de la Licencia como Exportador y mejoras en la normalización del producto.

Todo ello fue reflejo de la creciente pujanza de la producción de tomate entre los cada vez más numerosos asociados. Esto consolidó a la entidad y definió su línea de actuación hacia la especialización en este producto cuyo volumen obligaría incluso en dos ocasiones a la ampliación de las instalaciones de venta antes de que terminara la década. El tomate se erigió así en producto estrella de la Cooperativa y eclipsó rápidamente la importancia de otros tradicionales como la patata que continuarían comercializándose en la mesa del Mercado Central.

AÑOS 60
Un nuevo comienzo

El éxito del modelo animó, a finales de la década, a la adquisición de terrenos sobre los que edificar un almacén propio en Los Partidores, localidad ubicada entre la ciudad de Almería y la barriada de La Cañada de San Urbano, donde en la actualidad todavía se encuentran las instalaciones centrales de CASI.

Así, 1969 es el año en el que se inaugura el primer almacén de Los Partidores para proseguir con el sistema de corrida que llegará hasta nuestros días, sometido a todos los cambios y mejoras que la tecnología y la experiencia han permitido.

PRIMEROS AÑOS
La patata como emblema

La producción de patata alcanzaría tal magnitud que las necesidades de semilla llegarían a alcanzar hacia finales de los años sesenta cifras record. Números en torno a las 300 toneladas que mayoritariamente procedían del norte de España (Navarra, Palencia, Galicia), pero también del extranjero (Irlanda). Paralelamente y sobre todo desde finales de la década de los cincuenta, los cultivos hortícolas enarenados se fueron instalando sobre suelos de la vega tradicional, pero, sobre todo, en nuevos terrenos roturados en la árida llanura litoral que se extendía hacia el Este de la ciudad.

La elevada productividad de los nuevos sistemas de cultivo en arenas y su buen resultado en los mercados, hicieron insuficiente el pequeño puesto de venta de CASI en el Mercado Central, lo que obligó a la búsqueda, en los primeros años de la década de los sesenta, de improvisados almacenes en los que desarrollar un nuevo sistema de venta: la corrida o subasta a la baja, que pronto se convertirá en un método muy popular.

Los objetivos de CASI

La historia de CASI siempre ha estado ligada a la tierra de Almería. Nuestra misión es la de ofrecer a los productores un lugar en el que crecer junto a una industria cada vez mayor.

NUESTRA MISIÓN DESDE CASI

  • LIDERAZGO. Mantener nuestro liderazgo en la producción de tomate, aplicando una continua innovación, mejora y calidad sin perder la esencia de lo tradicional.
 
  • SERVICIO. Servir a los mercados superando las expectativas de nuestros clientes.
 
  • SOCIO. Contribuir al desarrollo y especialización de nuestros socios.

Cifras
IMPORTANTES

Número
DE SOCIOS